Existen muchos mitos y realidades acerca de esta infección en los pies, provocada por hongos, pero ¿qué es verdad y qué es mentira? A continuación te mencionamos algunos mitos y realidades de este padecimiento.
El pie de atleta no es contagioso.
FALSO. El pie de atleta es muy contagioso y se transmite al usar calcetines, zapatos o toallas de personas que padecen la infección. Otra manera de contagiarse con este hongo sucede en lugares donde se suele estar descalzo, como gimnasios, piscinas y baños deportivos, saunas, hoteles, entre otros.
Es exclusivo de deportistas.
FALSO. El pie de atleta afecta tanto a mujeres como hombres y sin importar la actividad que realicen. No obstante, es verdad que las personas que practican deporte son más vulnerables a sufrir este padecimiento, ya que permanecen tiempos prolongados en ambientes propicios para la reproducción del hongo que lo provoca. Por ejemplo, al usar tenis durante lapsos largos, los pies se calientan, sudan y permanecen húmedos.
Es un padecimiento que no se puede extender a otras partes del cuerpo.
FALSO. Si no se tiene el cuidado pertinente, se puede trasladar a otras partes del cuerpo, a través de las toallas o de las manos que hayan tenido contacto con la parte infectada.
Después de usar el tratamiento adecuado, el pie de atleta no vuelve a salir.
FALSO. El pie de atleta, incluso después del tratamiento, puede reincidir si no se tiene el cuidado pertinente, por las siguientes causas: mantener los pies durante períodos prolongados en la humedad. Si se llega a desarrollar alguna lesión menor en las uñas en la piel. Por caminar descalzo en piscinas, vestidores, saunas, baños y alfombras de hoteles.
El tratamiento se suspende cuando deja de sentirse comezón.
FALSO. Hay que seguir al pie de la letra el tratamiento que se esté usando, de no ser así, los síntomas pueden regresar. Silka Medic te ofrece un tratamiento eficaz y seguro que dura una semana.
Las personas con poca higiene son más propicios a sufrir pie de atleta.
CIERTO. Es importante mantener una higiene apropiada para no sufrir este tipo de infección, secar perfectamente lo pies, sobre todo entre los dedos, ya que es el lugar ideal para la humedad. Mantener los pies limpios, lavándolos con agua y con jabón. Usar calcetines limpios y de preferencias de 100% algodón.
El pie de atleta, si se padece diabetes, es un riesgo.
CIERTO. Si se tiene pie de atleta y se padece diabetes, es importante que consulte de inmediato a su médico, ya que el pie de atleta provoca grietas entre los dedos del pie. Por ellas, pueden entrar microorganismos que empeoran la infección. Si no se tiene el cuidado pertinente es posible que se desarrolle gangrena (la piel y el tejido junto a la lesión mueren y toda la zona se pone negra y despide mal olor). Si esto ocurre, muchas veces se tiene que amputar un dedo del pie, el pie o inclusive parte de la pierna.
Si voy a hacerme pedicura a la estética, puedo contagiarme de pie atleta.
CIERTO. Muchas veces, en esta clase de lugares, no se esterilizan los instrumentos con los que hacen la pedicura, lo que puede provocar el contagio de pie de atleta entre otras infecciones. Por ello, siempre asegúrate de que la persona que va a hacerte el tratamiento haya esterilizado adecuadamente los instrumentos que utilizará.