Los pies nos llevan de un lado a otro, nos soportan y dan movilidad, pero rara vez les prestamos la atención debida, salvo cuando duelen.
Andar por el mundo es prodigioso, tanto que mucha gente se olvida qué se logra con los pies, que casi nunca reciben la atención debida y sólo se piensa en ponerlos en manos de especialistas cuando sufren y nos transmiten la señal de dolor, debido a alguna inflamación, que suele comenzar por el uso de calzado inadecuado. Los expertos nos dicen que hay que cuidar los pies y es recomendable usar zapatos que les permitan transpirar y cuenten con soporte para el arco.
Ver nota completa
Según el ortopedista Ricardo Esquivel, los diseños de calzado para hombre, regularmente se ajustan a lo idóneo en cuestión de salud.
"Los zapatos de los hombres, hablando del estilo ejecutivo, son más apegados a la normatividad de lo que requiere nuestro pie, porque son amplios, no son altos y están hechos con suela dura", comenta.
Ver nota completa
No cabe duda que los pies son una de las partes olvidadas de nuestro cuerpo. La naturaleza nos proporcionó unos pies resistentes y fuertes para que ejerzan un trabajo de extrema resistencia, mismo del cual, incluso podemos abusar por años antes de sentir algún malestar; sin embargo, con el paso del tiempo esta vital parte de nuestro cuerpo comienza a sufrir las consecuencias.
Ver nota completa
Los pies son una asombrosa máquina que nos permite desplazarnos y transportarnos de un lado a otro, además son capaces de aguantar una carga del doble del peso corporal.
Y debido a que son tan funcionales, rara vez les prestamos la atención debida, salvo cuando nos llegan a doler o inflamar. Sin embargo, es muy importante ponerles atención y cuidado todos los días, porque su deterioro puede ocasionar molestas y peligrosas enfermedades e infecciones.
Ver nota completa
Enrique Ramales Rosano, dermatólogo adscrito al Hospital General Regional No36 del IMSS en Puebla, señaló que el pie de atleta se origina a causa de un hongo que habita en los lugares húmedos, por lo que albercas y baños públicos son lugares de mayor riesgo para su propagación.
Algunos de los síntomas del padecimiento son: dolor, ardor, formación de callos, vesículas y grietas entre los dedos que suelen infectarse dificultando el caminar, dijo que es uno de los problemas de salud que mayor demanda de atención tienen los servicios de dermatología del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Ver nota completa